ESCUELA de Constelaciones Familiares y Sistémicas

ConstelAlma

 
 

¿Cuándo Constelar y qué hacer después?

Las soluciones son una fruta madura. Aparecen en el otoño, no a la entrada de la primavera. Por ese motivo a la solución también se le debe dar tiempo en el alma (…) Cuando nada sirve, siempre sirve que el terapeuta deje al cliente a cargo de su buena alma. No hay nada mejor que la propia buena alma. Cada persona es conducida de determinada manera. Cuando prestamos atención a nuestra alma y establecemos una alianza con ella, se dan soluciones. Después de un tiempo.

Bert Hellinger

Hay procesos en nuestro cuerpo que no sentimos, pero que, a pesar de todo, están ahí y son peligrosos. También en los sistemas familiares existen procesos graves, a pesar de la sensación engañosa de que todo esté bien y en orden.

En tu caso, ¿desde cuándo arrastras ese problema con tu padre, o madre, o herman@s? ¿Es con tu pareja o hij@s? ¿Es un asunto del trabajo, de herencias, de adicciones, de depresión, de enfermedad? Seguro que ya has intentado resolverlo desde ti con todo lo humanamente disponible: buena voluntad, paciencia, enfado, sacrificio... Si ya has empleado estos y otros recursos como el olvido o la ilusión de que el otro cambie y el problema no sólo persiste sino que va a peor, puede ser que estés enredad@ en un desorden familiar. Ahí es cuando necesitas una Constelación.

Hay veces en que no encuentras la solución porque el problema no viene de ti, aunque tú lo estés llevando. Por eso mirarte a ti como individuo no es suficiente. Al formar parte de una familia, de una comunidad, te guste o no, quedas vinculado y relacionado con todos los miembros de la misma, igual que están unidos los órganos en el cuerpo. ¿Qué pasa cuándo uno de ellos no cumple su función, o falta, o no va al compás? Todo el organismo, toda la familia se resiente.

La mayor parte de nuestras ataduras están en el pasado. Cuando te va mal en tus relaciones personales, ya sea con algún miembro de tu familia, o con tu pareja y su familia, en tu trabajo, cuando no te relacionas bien con el dinero, lo ganas y lo pierdes con la misma facilidad, etc., cabe preguntarse, ¿a quién o qué estaré imitando?, ¿estaré yo viviendo la vida de otros, creyendo las creencias de otros, corriendo ahora la misma suerte que él o ella corrió entonces?

A modo de ejemplo, estas son algunas de las circunstancias que debieran mirarse con una perspectiva sistémica:

  • Problemas con los padres, hermanos, hijos difíciles o con problemas.

  • Dificultades para tener o mantener una relación de pareja (separación, parejas anteriores, familias reconstruidas…)

  • Dificultades económicas o profesionales

  • Patrones familiares o personales que se repiten

  • Sensación de no tener sitio, de culpabilidad, de fracaso, de pérdida…

  • Sensación de no haber encontrado tu lugar

  • Tendencia a enfermedades, traumas o accidentes

  • Hiperactividad, abandono de la escuela o bajo rendimiento escolar…

  • Desórdenes en la alimentación 

  • Adopciones

  • Hiperactividad, comportamientos agresivos

  • Duelos pendientes

  • Tristeza injustificada

  • Comportamientos agresivos

  • Esterilidad sin motivos ginecológicos

  • Adicciones (droga, comida, alcohol, juego, compras…)

 

Después de una Constelación, por lo general, no hay que hacer nada. La Constelación actúa cuando uno la deja exactamente tal cual. Es una imagen espacial y atemporal que tiene plena fuerza cuando menos se toca. Hablar de su contenido o racionalizarlo destruye la imagen.

Lo mismo se aplica cuando una persona acaba de trabajar. Si alguien del  grupo se le acerca después para preguntarle “¿cómo te ha ido?”, “¿qué vas a hacer con esto?”, “¡qué bonito tu trabajo! o ¡cuánto dolor!”, lo que está haciendo es pisotear su alma. Resulta fatal invadir de esta manera el alma de otra persona y tampoco sirve intentar consolarla. Si la persona tiene la fuerza para su problema, también la tiene para su solución.

La propia persona tampoco debe actuar inmediatamente. Es bueno que la imagen descanse en su alma, a veces durante mucho tiempo, quizás durante años. La Constelación no puede resolver todos los problemas inmediatamente. Sólo es un impulso hacia la solución. Es importante decir que el alma tiene otro tiempo que no es el de la razón y que los movimientos del alma necesitan de paciencia.

Nuestra alma lo sabe todo, Por eso, cuando seguimos su impulso, tenemos la plena fuerza. No seguimos, pues, al terapeuta, sino a nuestra alma que, al cabo de un tiempo, reúne la fuerza suficiente para hacer lo estrictamente necesario, para dar el primer paso.

 

 

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